# Sociedad de la ubicuidad ausente: cansancio, IA y el cierre del futuro > [!cite]+ > “La sociedad del rendimiento produce sujetos agotados, aislados y culpables.” — _Byung-Chul Han, La sociedad del cansancio_ <div style="width:80%; margin:auto;"> <section lang="es"> <h2 style="color:#0b5da3; text-align:center;">Nivel 4 · AI++</h2> <p style="text-align:center;">Co-creación humano–IA con múltiples rondas iterativas, asistencia de redacción y revisión humana final.</p> <center> <img src="https://publish-01.obsidian.md/access/e971fd575137cdfc2d3ba2bc0686719f/website/nivel-4-de-coautoria.svg" width="500" alt="Insignia oficial Nivel 4 ES"/> </center> </section> <hr style="margin:40px 0; opacity:0.3;"> <section lang="en"> <h2 style="color:#17854c; text-align:center;">Level 4 · AI++</h2> <p style="text-align:center;">Human–AI co-creation with multi-round iteration, assisted drafting and final human curation.</p> <center> <img src="https://publish-01.obsidian.md/access/e971fd575137cdfc2d3ba2bc0686719f/website/nivel-4-de-coautoria-eng.svg" width="500" alt="Official Level 4 Badge EN"/> </center> </section> </div> --- ![[sociedad-de-la-ubicuidad-ausente_Joined.mp3]] Vivimos rodeados de pantallas, notificaciones y servicios que prometen estar **siempre disponibles**: el banco en el móvil, el trabajo en la nube, los amigos en videollamada, las clases en streaming, el arte en plataformas infinitas. Casi todo parece estar **en todas partes**. Sin embargo, cada vez cuesta más responder a preguntas muy sencillas: ¿dónde está realmente mi banco?, ¿dónde está mi trabajo?, ¿dónde se decide lo que me afecta?, ¿quién responde por las imágenes y los textos que consumo?, ¿dónde está la verdad? En este texto propongo un nombre para ese clima: **sociedad de la ubicuidad ausente**. Un régimen en el que los servicios, los flujos de trabajo, las imágenes y la información se han vuelto ubicuos, pero los cuerpos, los lugares y las responsabilidades concretas tienden a desaparecer del campo de visión. Una sociedad donde todo parece estar accesible y, al mismo tiempo, casi nada está verdaderamente presente. No parto de cero. Me apoyo en tres líneas de pensamiento muy distintas entre sí: - el análisis que hace **Yuval Noah Harari** del liberalismo en _21 lecciones para el siglo XXI_; - la crítica de **Byung-Chul Han** a la **sociedad del cansancio**; - los escenarios sobre **superinteligencia** de **Nick Bostrom**. A partir de ahí intento pensar un paso más allá: ¿qué ocurre cuando el cansancio neoliberal se cruza con una virtualización casi total de la vida y con tecnologías de inteligencia artificial capaces, al menos en teoría, de automatizar buena parte del trabajo y del conocimiento humano? --- ## 1. Del relato liberal al suelo inestable Durante décadas, el **liberalismo** ha funcionado como relato de fondo de nuestras democracias. La historia se contaba más o menos así: si garantizamos derechos individuales, mercados relativamente libres y elecciones periódicas, cada persona podrá construir su propio camino. El futuro se presentaba como una mezcla de progreso técnico y libertad personal. Harari sostiene que ese relato está entrando en crisis. No porque haya desaparecido, sino porque las condiciones materiales han cambiado de forma drástica: - la **globalización** ha tejido una red de interdependencias que ningún Estado controla del todo; - las **plataformas digitales** se han convertido en infraestructuras básicas de comunicación, trabajo y ocio; - la **inteligencia artificial** y la **biotecnología** empiezan a conocer y a influir en nuestros deseos mejor que nosotros mismos. El resultado es un sujeto extraño: oficialmente sigue siendo **autónomo** y **responsable** de sus decisiones, pero en la práctica cada vez depende más de sistemas opacos que no entiende y que operan a escala global. El liberalismo sigue repitiendo: "elige, decide, construye tu vida". Pero la experiencia de fondo es la de un terreno que se mueve bajo los pies. Ese desajuste entre relato y realidad es uno de los puntos de partida de la sociedad de la ubicuidad ausente. > [!Ejemplo]+ > La ubicuidad ausente no es teoría pura. Un usuario intenta resolver un problema bancario: no hay sucursal, el chatbot no entiende su caso y la llamada lo deriva a otro número. El conflicto existe, pero no existe el lugar donde abordarlo. Ese vacío —sin rostro, sin espacio, sin responsable— condensa el clima que diagnosticamos. --- ## 2. De la disciplina al rendimiento… y más allá Byung-Chul Han lee este proceso desde la vida psíquica. Siguiendo a Foucault, distingue entre dos formas de poder: 1. **Sociedad disciplinaria**: instituciones cerradas (fábrica, escuela, prisión, cuartel) que imponen normas desde fuera. El lenguaje dominante es el del "**debes**": debes obedecer, debes cumplir, debes ajustarte. 2. **Sociedad del rendimiento**: el mandato deja de ser "debes" y se convierte en "**puedes**". Ya no se trata de obedecer, sino de rendir. El sujeto se entiende como "empresario de sí mismo", siempre disponible para optimizar su rendimiento, mejorar su perfil, aumentar su productividad. El neoliberalismo no oprime solo desde arriba: se instala dentro del propio sujeto como autoexigencia. La consecuencia no es tanto la rebeldía como el **cansancio**: burnout, depresión, ansiedad, sensación de insuficiencia permanente. La violencia se ha interiorizado. Si cruzamos esta lectura con las tecnologías actuales, la fotografía se vuelve aún más nítida. La **IA**, las **plataformas**, los **paneles de métricas**, las **apps de productividad** y los **sistemas de evaluación continua** convierten el rendimiento en algo medible y comparado en tiempo real. No hace falta un capataz físico: basta un dashboard. Pero aquí aparece algo nuevo. Cuando casi todo pasa a través de la pantalla y del dato, no solo trabajamos más: **perdemos anclajes**. El banco deja de ser una sucursal con personas; es una interfaz. El trabajo deja de ser un lugar; es una colección de tareas distribuidas por plataformas. La universidad se convierte en una serie de videoclases grabadas. La vida se rinde en un **espacio sin espacio**. Ese desanclaje es la puerta de entrada a la sociedad de la ubicuidad ausente. --- ## 3. Superinteligencia y el cierre del futuro Nick Bostrom aborda otra arista del problema: ¿qué ocurriría si llegáramos a desarrollar una **superinteligencia artificial** capaz de superarnos ampliamente en prácticamente cualquier tarea cognitiva? Entre los distintos escenarios que explora, hay una intuición central que aquí nos importa: una superinteligencia, si pudiera **mejorarse a sí misma** y **diseñar nuevas tecnologías** mejor que nosotros, podría convertirse en la **última gran invención humana**. A partir de cierto punto, el motor del cambio histórico dejaría de ser la creatividad humana y pasaría a ser ese sistema o conjunto de sistemas. Bostrom describe el riesgo de un **lock-in**: un cierre estructural en el que determinadas configuraciones de poder, valores y reglas quedan fijadas de forma muy difícil de revertir. No hace falta imaginar una IA malvada; basta con un sistema inmensamente eficaz, alineado con un conjunto de objetivos pobres, para que el futuro quede estrechamente canalizado. Si combinamos esta posibilidad con la virtualización creciente de la vida, aparece un horizonte inquietante: un mundo en el que la mayor parte de decisiones relevantes (económicas, logísticas, incluso políticas) se toman en infraestructuras técnicas casi invisibles para los ciudadanos, mientras la superficie cotidiana se llena de servicios ubicuos y cómodos. En ese contexto, la **historia** deja de sentirse como un campo de posibilidades abiertas y pasa a vivirse como un flujo de **ajustes técnicos**. El futuro se convierte en un asunto de **gestión de riesgos** y **optimización**, no de proyecto compartido. --- ## 4. Sociedad de la ubicuidad ausente: un nombre para el clima actual Con estos ingredientes, propongo la expresión **sociedad de la ubicuidad ausente** para nombrar el régimen en el que ya estamos entrando. - Es **ubicuidad** porque casi todo es accesible desde casi cualquier lugar: banca digital, comercio electrónico, teletrabajo, plataformas de contenidos, arte en streaming, educación online, consultas médicas telemáticas. - Es **ausente** porque, en ese mismo movimiento, desaparecen del campo de experiencia: - los **cuerpos** que sostienen el trabajo (trabajadores dispersos, subcontratas, trabajadores de datos invisibles), - los **lugares** donde se toman decisiones (algoritmos, servidores, consejos lejanos), - las **autorías** de muchas obras (textos, imágenes, músicas generadas o co-generadas por IA, sin trazabilidad honesta), - los **foros** donde se encarna la verdad (tribunales, medios, aulas) como espacios reconocibles y confiables. En la sociedad de la ubicuidad ausente, el banco está en el móvil, pero no en la calle. El trabajo existe, pero no se ve dónde ni quién lo hace. El arte circula, pero no se sabe de quién es ni cómo se produjo. La verdad se disputa en todas partes, pero rara vez se presenta como responsabilidad asumida por alguien que responda. No es simplemente una versión más acelerada de la sociedad del cansancio. Es un paso más: del sujeto agotado por el rendimiento pasamos al sujeto **desanclado**, que ya no sabe muy bien **dónde** está el mundo en el que se juega su vida. --- ## 5. Bancos, trabajo, arte y verdad: cuatro síntomas cotidianos La idea de ubicuidad ausente puede sonar abstracta, pero se vuelve muy concreta si miramos algunos campos cotidianos. ### 5.1. Bancos sin sucursales El cierre de oficinas físicas y el traslado de casi todas las operaciones a apps y webs ilustran bien el proceso: - antes, el banco era un **lugar**: ventanilla, turnos, empleados con nombre, conflictos visibles; - ahora, el banco es una **interfaz** y un número de atención telefónica. La mayoría de los problemas se gestionan mediante formularios, chatbots y protocolos automatizados. Hay más comodidad, sí. Pero también una pérdida de **rostro** y de **escena**: el poder financiero se vuelve ubicuo e impersonal. Está en todas partes y en ninguna. Se vuelve muy difícil discutirlo cara a cara. ### 5.2. Trabajo deslocalizado e invisible Algo similar ocurre con el trabajo: - parte del empleo se automatiza mediante IA y software; - otra parte se fragmenta en tareas remotas, microtrabajos de plataformas, freelancing disperso. El resultado es un trabajo que "hay", pero cuyo **lugar** es difícil de señalar. El trabajador ya no comparte espacio con sus colegas; muchas veces ni siquiera conoce a quien se beneficia de su esfuerzo. La posibilidad de organizarse colectivamente se debilita, y el malestar tiende a psicologizarse: parece siempre un problema individual de adaptación. ### 5.3. Arte sin autor reconocible La expansión de la **IA generativa** complica aún más las cosas. Imágenes, textos, voces y vídeos pueden producirse y reproducirse a gran escala, mezclando aportaciones humanas y automatizadas. Sin mecanismos claros de **coautoría** y de trazabilidad, el arte corre el riesgo de convertirse en un flujo indistinto de contenidos. Vemos obras, pero no sabemos quién las ha creado, con qué intenciones, con qué grado de intervención humana. Consumimos formas sin trama. ### 5.4. Verdad sin lugar Por último, la verdad misma parece haber perdido lugar. Antes, con todos sus límites, existían **instituciones** y **roles** que funcionaban como puntos de referencia: tribunales, universidades, prensa, profesionales con responsabilidad pública. Hoy la información circula por redes en tiempo real, se mezcla con desinformación y contenido generado por máquinas, y suele llegar a nosotros filtrada por algoritmos que optimizan atención, no veracidad. La verdad se convierte en un escenario de pelea continua, pero sin foro estable. En este contexto, frases como "no se sabrá si quiera dónde está la verdad" dejan de sonar exageradas y empiezan a parecer diagnósticos sobrios. --- ## 6. Efectos sobre la mente: del cansancio al desanclaje ¿Qué le hace todo esto a la mente? La **sociedad del cansancio** de Han nos ayuda a entender una primera capa: la autoexplotación, la culpa por no rendir lo suficiente, la fatiga crónica, la depresión en un entorno que nunca parece satisfecho. La **sociedad de la ubicuidad ausente** añade otra capa: el **desanclaje**. No solo estamos cansados; estamos desorientados en un mundo que ya no tiene lugares claros donde se encarnen el trabajo, la verdad o la autoridad. Algunos efectos posibles: - sensación de vivir en un presente continuo, sin hitos ni referencias estables; - dificultad para saber dónde reclamar, con quién hablar, quién es responsable de qué; - vértigo ante un futuro que se percibe como mezcla de automatización, virtualización y decisiones lejanas; - aumento de la **desconfianza**: si no sabemos quién está detrás de una voz, de una imagen o de un texto, nos cuesta más creer en nada. En este marco, muchos síntomas que tendemos a leer en clave puramente clínica (ansiedad, apatía, hiperconectividad, bloqueo) pueden interpretarse también como respuestas a una estructura social que ha perdido lugares reconocibles. > [!importante]+ > ¿Qué parte de tu vida quieres volver a situar en un lugar real —con cuerpos, tiempos y responsables— antes de que todo sea solo interfaz? --- ## 7. Grietas de presencia Este diagnóstico no implica que todo esté perdido, ni que la única salida sea una nostalgia imposible de un pasado idealizado. Pero sí sugiere algo importante: **cuidar la mente en la sociedad de la ubicuidad ausente pasa también por cuidar los lugares**. Algunas preguntas que pueden abrir grietas: - ¿Qué espacios de mi vida quiero que sigan siendo **presenciales**, aunque sea menos eficiente? - ¿Qué prácticas quiero mantener fuera de la lógica de la métrica y la optimización? - ¿Con quién quiero compartir tiempo y cuerpo, no solo conexión? - ¿En qué contextos quiero seguir sabiendo quién hace qué, y con qué responsabilidad? A nivel colectivo, estas preguntas se traducen en debates sobre: - cómo regular el uso de la IA y de los datos; - cómo garantizar trazabilidad y coautoría en el arte y en la producción de contenidos; - cómo proteger la existencia de lugares físicos de encuentro (centros de salud, espacios comunitarios, asociaciones, universidades vivas y no solo telemáticas). No se trata de rechazar la ubicuidad digital de plano, sino de **decidir dónde queremos seguir sosteniendo presencia**: cuerpos, miradas, palabras que no pueden delegarse del todo en una interfaz. --- ## 8. Cierre: vivir sin que todo esté calculado Imagino a alguien sentado frente a cinco pantallas: en una, las métricas de su salud; en otra, su productividad semanal; en otra, su feed de redes; en otra, su rendimiento académico; en la última, un simulador financiero que proyecta su jubilación. No hay nadie vigilándole, no hay un capataz. Solo él y sus números. De pronto, decide apagar una pantalla. Luego otra. El mundo no se derrumba. Lo que se derrumba es la ilusión de que todo debe ser siempre calculado y disponible. Lo que aparece, en ese pequeño hueco, es la posibilidad de otra relación con el tiempo, con el cuerpo y con los otros. Quizá cuidar la mente, en esta sociedad de la ubicuidad ausente, empiece por una pregunta incómoda: **¿qué partes de mi vida quiero que sigan siendo incalculables y situadas en un lugar concreto?** ![[sociedad-de-la-ubicuidad.png]] ## Lecturas relacionadas - **[Algoritmos y Sentido II](https://mindandhealth.org/website/notas-y-reflexiones/algoritmos-y-sentido-ii)** – Cómo la técnica reorganiza nuestra experiencia sin pedir permiso. - **[Cartografía del Sentido y el Propósito](https://mindandhealth.org/website/notas-y-reflexiones/cartografia_del_sentido_y_el_proposito)** – Lugares simbólicos en tiempos sin lugar. --- ### Nota sobre coautoría y uso de IA Este texto ha sido elaborado mediante un proceso de diálogo entre Pablo Rodríguez López y un modelo de inteligencia artificial (IA). La estructura general, las decisiones de enfoque, los ejemplos y la revisión final corresponden a la autoría humana. La IA ha intervenido como herramienta de apoyo en la redacción, reformulación y organización de las ideas, siempre bajo supervisión crítica y edición posterior por parte del autor. Este artículo debe considerarse un borrador sometido a **revisión humana exhaustiva** antes de su eventual publicación en mindandhealth.org o en cualquier otro medio. La responsabilidad última sobre el contenido recae en el autor humano, no en la IA. --- Navegación: --- 🔖 **Etiquetas:** - [ #digital](/search?query=%23digital) - [ #inteligencia-artificial](/search?query=%23inteligencia-artificial) - [ #cognitive-transformation](/search?query=%23cognitive-transformation) - [ #human-AI-interaction](/search?query=%23human-AI-interaction) - [ #psychological-impact](/search?query=%23psychological-impact) - [ #ubiquity-absence](/search?query=%23ubiquity-absence) - [ #neoliberal-fatigue](/search?query=%23neoliberal-fatigue) - [ #virtualization](/search?query=%23virtualization) 📂 **Etiquetas por carpetas:** - [#website](/search?query=website) - [#notas-y-reflexiones](/search?query=notas-y-reflexiones) - [#Filosofía](/search?query=Filosof%C3%ADa)